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Cronología de Buenos Aires
Cronología de Buenos Aires
Siglos XVI-XIX

Aunque fundada por segunda -y última- vez en 1580, al comenzar el siglo XVIII Buenos Aires era apenas un poblado, próspero pero pequeño, en el lejano confín meridional de los dominios españoles de Sudamérica. Pero en 1776, el rey Carlos III tomó una decisión que selló el destino de la ciudad: dividió el Virreinato del Perú para crear uno nuevo, el del Río de la Plata, cuya capital estableció en Buenos Aires. El rústico puerto comercial se convirtió en el centro de una rica y extensa unidad económica, administrativa y política. La ciudad no defraudó la apuesta del monarca: en poco más de un siglo y medio Buenos Aires se había convertido en una de las metrópolis más grandes y pobladas del mundo, lo que a la vez la hizo el escenario y objeto de deseo de los grandes movimientos políticos que dieron forma a la Argentina independiente. En Buenos Aires nació la Revolución de Mayo en 1810, que luego se extendió política y militarmente hacia el interior del virreinato en crisis. Más adelante fue la causa del combate entre dos formas de concebir la organización de un nuevo Estado: ¿podía Buenos Aires acaparar todo el poder o debía unirse con las demás provincias en pie de igualdad? En 1853, organizada la nueva República, surgió otra pregunta: ¿estaba obligada la provincia de Buenos Aires a ceder su ciudad capital y todas sus riquezas para instalar allí las autoridades nacionales? El resto de las provincias así lo quería. Esto ocurrió en 1880, cuando, tras un baño de sangre, porteños y bonaerenses fueron derrotados por los ejércitos nacionales. Desde ese año, la ciudad de Buenos Aires es oficialmente la capital federal de la República Argentina.

Siglo XX-XXI

Ya en el siglo XX, Buenos Aires fue la sede principal de uno de los procesos y mitos sociales más profundos que vivió el país: la de la aventura del ascenso social. En la ciudad, miles de inmigrantes (escuchar audio) consiguieron un trabajo, una casa propia y -gracias a la excelente educación pública- convirtieron a sus hijos en profesionales. Sin embargo, y tal vez por la misma razón, en Buenos Aires siempre fue sencillo apreciar los contrastes sociales, si bien nunca fueron tan intensos como en otros lugares del país. En una época, fue el contraste entre el norte lujoso y el sur pobre y popular. Luego, entre el vértigo del centro y la tranquilidad familiar y silenciosa de los barrios del oeste. Finalmente, entre la ciudad normalizada y las "villas miseria" que comenzaron a conformarse en la década de 1930. A medida de que la política de masas fue imponiendo sus costumbres, Buenos Aires pasó a ser su principal escenario: una parte sustancial de la historia política del siglo se produjo en sus calles y en sus plazas.