
Shhh... ¿Escuchás? Ahora mismo, en patios, galpones y garages de todos los barrios porteños, hay artistas componiendo canciones, ensayando puestas, escribiendo relatos o filmando cortos, ajenos a los vaivenes del mercado y la crisis política mundial.
Algunos inventan, sin saberlo, una nueva corriente musical; otros la suben a internet u organizan ferias autogestionadas de intercambio y difusión. Las noticias corren de boca en boca y van armando sólidos circuitos de arte alternativo: de teatros, de bares, de galerías, de festivales independientes. La escena emergente de Buenos Aires se reinventa todos los días, a cada hora, en cada encuentro. Es allí donde late el pulso de la ciudad.